Cuando arrestan a un adolescente, la mayoría de los padres tienen la misma primera reacción: pánico. Eso es comprensible. Un caso juvenil puede avanzar rápidamente, y las decisiones que se tomen en las primeras horas y días pueden afectar lo que sucede después. Los padres a menudo suponen que, como su hijo es menor de edad, el sistema lo protegerá automáticamente, mantendrá todo en privado y hará que el expediente desaparezca.
Lamentablemente, no siempre es tan simple.
En Nueva Jersey, los casos juveniles son diferentes de los casos penales de adultos, pero siguen siendo serios. Un arresto juvenil o cargo de delincuencia puede afectar la escuela, el empleo, las licencias profesionales, el servicio militar, el estatus migratorio y las oportunidades futuras si no se maneja adecuadamente.
Este artículo explica lo que los padres deben saber si su hijo adolescente ha sido arrestado o interrogado por la policía.
La Corte Juvenil No Es “Poca Cosa”
Uno de los mayores conceptos erróneos que tienen los padres es que la corte juvenil es informal, inofensiva, o que el expediente se borra automáticamente cuando el menor cumple 18 años.
Eso no es cierto.
Un caso de delincuencia juvenil no es lo mismo que un proceso penal de adultos, y una adjudicación juvenil técnicamente no es una condena penal de adulto. Pero las consecuencias pueden seguir siendo significativas. Dependiendo de la acusación, un caso juvenil puede implicar:
- Comparecencias ante el tribunal;
- Libertad condicional (probation);
- Programas de desvío (diversion);
- Consecuencias escolares;
- Órdenes de no contacto;
- Restitución;
- Detención o colocación en casos graves;
- Consecuencias en la licencia de conducir en algunos casos;
- Registro como delincuente sexual en ciertos casos; y
- Un expediente que puede necesitar ser sellado o eliminado (expunged) más adelante.
Los padres deben tomar el caso en serio desde el principio, incluso si el cargo parece menor.
Los Expedientes Juveniles A Menudo Son Confidenciales, Pero No Desaparecen Automáticamente
Otro mito común es que los expedientes juveniles se sellan o se borran automáticamente.
En Nueva Jersey, los expedientes de delincuencia juvenil generalmente se tratan como confidenciales y no están disponibles al público de la misma manera que los expedientes penales de adultos. Pero “confidencial” no siempre significa “desaparecido”. Tampoco significa siempre que cada agencia, escuela, empleador, junta de licencias, autoridad de inmigración o rama militar tratará el asunto de la misma manera.
Un arresto, cargo o adjudicación juvenil puede seguir creando problemas en el futuro, especialmente si:
- El expediente no ha sido eliminado (expunged);
- El menor está solicitando ciertos empleos, pasantías o licencias profesionales;
- El menor quiere unirse a las fuerzas militares;
- El menor está solicitando ingreso a la universidad o a estudios de posgrado;
- El caso involucró violencia, armas, drogas o alegaciones sexuales;
- El menor no es ciudadano de los Estados Unidos; o
- La solicitud hace preguntas amplias sobre arrestos, cargos, casos judiciales o contacto con las fuerzas del orden.
Los padres deben preguntar desde el principio si el expediente puede ser elegible para la eliminación (expungement) y qué pasos deben tomarse para proteger el futuro del menor.
¿Puede la Policía Interrogar a Mi Hijo en la Escuela Sin Mí?
Este es uno de los asuntos más angustiantes para los padres.
Muchos padres suponen que la policía no puede interrogar a un menor en la escuela a menos que un padre esté presente. Pero esa no siempre es la regla.
La policía puede intentar interrogar a un estudiante en la escuela, y es posible que no se llame a un padre antes de que comience el interrogatorio. Si la declaración del menor puede usarse después en el tribunal depende de las circunstancias completas, incluyendo:
- La edad del menor;
- Dónde tuvo lugar el interrogatorio;
- Si el menor era libre de irse;
- Si hubo funcionarios escolares involucrados;
- Si hubo oficiales de policía presentes;
- Si al menor se le dieron las advertencias Miranda;
- Si el menor entendió esos derechos;
- Si un padre, tutor u otro adulto de apoyo estuvo presente;
- Si el menor pidió dejar de hablar; y
- Si el interrogatorio fue coercitivo o injusto.
El hecho de que el interrogatorio haya ocurrido en la escuela no lo hace automáticamente ilegal. Pero tampoco lo hace automáticamente válido. Los tribunales examinan de cerca el entorno, la edad del menor y si el menor realmente entendió y renunció a sus derechos.
¿Tiene Mi Hijo Adolescente el Derecho a Permanecer en Silencio?
Sí.
Un adolescente tiene derechos constitucionales, incluyendo el derecho a permanecer en silencio y el derecho a un abogado. Pero esos derechos deben protegerse en tiempo real.
Es posible que un menor no entienda que tiene permitido dejar de responder preguntas. Un menor puede creer que debe obedecer a los oficiales de policía, a los administradores escolares u otros adultos. Un menor también puede pensar que explicar lo sucedido mejorará la situación, cuando en realidad puede hacer que el caso sea más grave.
Los padres deben enseñar a sus hijos una regla simple:
Si la policía quiere hacer preguntas sobre algo que podría meter en problemas al menor o a otra persona, puede decir cortésmente: “Quiero a mi padre/madre y quiero un abogado.”
Esa declaración no es una falta de respeto. No es una admisión de culpa. Es una forma de proteger al menor hasta que un adulto y un abogado puedan ayudarlo a entender lo que está sucediendo.
¿Qué Deben Hacer los Padres Inmediatamente Después de un Arresto?
Si su hijo adolescente ha sido arrestado, detenido o interrogado por la policía, tome estas medidas lo antes posible.
1. Mantenga la Calma y Obtenga Información Básica
Averigüe dónde está su hijo, qué agencia está involucrada, y si su hijo va a ser liberado o retenido. Pida el nombre del oficial, detective o unidad juvenil que maneja el asunto.
2. No Deje Que Su Hijo Dé una Declaración Sin Asesoría Legal
Incluso las explicaciones inocentes pueden ser malinterpretadas, incompletas, o usadas en contra del menor más adelante. Si la policía quiere interrogar a su hijo, pida hablar primero con un abogado.
3. No Discutan los Hechos por Mensaje de Texto o Redes Sociales
Los adolescentes a menudo quieren explicarles a sus amigos lo que sucedió. Eso puede empeorar las cosas. Dígale a su hijo que no publique, envíe mensajes, elimine, edite ni comparta nada sobre el incidente hasta que tengan orientación legal.
4. Preserve la Evidencia
Guarde mensajes de texto, capturas de pantalla, videos, correos electrónicos de la escuela, nombres de testigos y cualquier documento que reciba. No altere nada. Si hay video o evidencia digital, asegúrese de que se preserve rápidamente.
5. Notifique a la Escuela con Cuidado
Algunos asuntos juveniles se superponen con la disciplina escolar. Antes de hacer declaraciones detalladas a la escuela, entienda si también hay un caso judicial, una investigación policial, un problema de suspensión, expulsión, o un proceso tipo Título IX.
6. Hable con un Abogado de Defensa Juvenil
Los casos juveniles requieren una estrategia diferente a la de los casos de adultos. El objetivo a menudo no es solo defender el cargo, sino también proteger la educación, el expediente, la estabilidad familiar y las oportunidades futuras del menor.
Lo Que los Padres No Deben Hacer
En el estrés del momento, los padres a veces perjudican el caso sin querer. Eviten estos errores:
- No le diga a su hijo que “simplemente explique todo” a la policía antes de hablar con un abogado.
- No suponga que el caso desaparecerá porque su hijo es menor de 18 años.
- No contacte a la presunta víctima ni a los testigos sin asesoría legal.
- No publique sobre el caso en línea.
- No elimine mensajes, fotos, videos ni publicaciones en redes sociales.
- No ignore las notificaciones judiciales ni las cartas de disciplina escolar.
- No suponga que una investigación escolar y un caso de la corte juvenil son lo mismo.
Cuanto antes un padre obtenga orientación, más fácil puede ser evitar problemas que después no se pueden deshacer.
El Objetivo No Es Solo el Caso — Es el Futuro del Menor
Se supone que la corte juvenil se enfoca más en la rehabilitación que en el castigo, pero eso no significa que el proceso sea inofensivo. Un caso juvenil puede afectar la confianza, la educación, la reputación y los planes futuros de un adolescente.
El enfoque correcto depende de los hechos. En algunos casos, el objetivo puede ser el desvío (diversion). En otros, puede ser la desestimación, la supresión de una declaración, la negociación de un resultado sin custodia, o la preparación para una audiencia contenciosa. En cada caso, los padres deben entender las posibles consecuencias a corto y largo plazo antes de tomar decisiones.
Hable con un Abogado de Defensa Juvenil
Si su hijo adolescente ha sido arrestado, interrogado por la policía, o acusado de un delito juvenil en Nueva Jersey, no espere para obtener asesoría. Actuar temprano puede marcar una diferencia importante.
Un abogado puede ayudarle a entender:
- De qué se acusa a su hijo;
- Si su hijo hizo una declaración y si esta puede ser impugnada;
- Si el desvío (diversion) u otra resolución alternativa puede estar disponible;
- Qué consecuencias escolares pueden seguir;
- Si el caso puede afectar la universidad, el empleo, la inmigración, las licencias o los planes militares; y
- Si y cuándo el expediente puede ser elegible para la eliminación (expungement).
El futuro de su hijo es demasiado importante para dejarlo a suposiciones.
Si su hijo adolescente fue arrestado o interrogado por la policía, comuníquese con nuestra oficina para hablar sobre los próximos pasos.